Radiotelescopio SPIDER 300A Mark II con receptor H142. Ubicado en la Estación de Meteorología Espacial de la Universidad de Alcalá. Monitoriza de forma continua la ocurrencia de ráfagas solares de radio desde el amanecer hasta el atardecer a 1,42 GHz, capturando tanto la polarización circular izquierda como la derecha.
Telescopio Lunt de 130 mm con filtro H-alfa y cámara ASI 533 MM para observaciones de la cromosfera solar.
El magnetómetro flux-gate de baja potencia LEMI-031 está destinado a la monitorización de las tres componentes del vector del campo magnético en condiciones terrestres. El instrumento está especialmente diseñado para aplicaciones alimentadas por batería y dispone de salidas diferenciales para un acoplamiento sencillo con un convertidor analógico-digital. Se emplean diversos conocimientos técnicos para mantener el consumo de potencia del magnetómetro LEMI-031 en el nivel más bajo del mundo.
Estación GNSS con receptor Septentrio PolaRx5S y antena PolaNt Choke Ring B3/E6, ubicada en la Estación de Meteorología Espacial de la Universidad de Alcalá. Monitoriza la integridad de las señales satelitales y los índices ionosféricos. Actualmente, la estación realiza el seguimiento de las constelaciones GPS, Galileo, GLONASS, BeiDou, SBAS y NavIC en todas las frecuencias disponibles.
Medidor de perturbación geomagnetica local (LDi). El objetivo principal del equipo es solucionar la necesidad de una red de estaciones magnéticas en la región de España y Portugal, con una distancia entre ellas no superior a 1000 km, contribuyendo a la Red de Servicios SSA SWE. Para ello se ha desarrollado un prototipo de "Space Weather" para registrar datos para detectar tormentas solares y otro tipo de eventos y poder anticipar mejor los riesgos para satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación.
Las comunicaciones de muy baja frecuencia (VLF) se refieren a ondas de radio en el rango de 3 a 30 kHz, que pueden penetrar el agua de mar y viajar largas distancias al reflejarse entre la superficie de la Tierra y la ionosfera. Esto las hace ideales para la comunicación con submarinos. Además, las señales VLF son altamente sensibles a los cambios en la ionosfera, que está influenciada por la actividad solar, como las erupciones solares y las tormentas geomagnéticas. Mediante la monitorización de variaciones en la intensidad y la propagación de las señales VLF, se puede estudiar de forma indirecta la actividad solar y sus efectos sobre la atmósfera superior de la Tierra. Se trata de un instrumento desarrollado internamente.








